Esta vale la pena explicarla porque tiene un pelín de intríngulis más que la baja en azúcar o sin gluten (que son muy útiles, pero no requieren mayores explicaciones). La dieta baja en FODMAPs es una estrategia nutricional a corto plazo diseñada para reducir síntomas digestivos como la hinchazón, los gases, el dolor abdominal y la diarrea. Limita ciertos tipos de carbohidratos que se absorben mal y que pueden ser fermentados por las bacterias intestinales. El acrónimo FODMAP viene de Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides and Polyols, los Oligosacáridos Fermentables (como el trigo, la cebolla o las legumbres), los Disacáridos (como la lactosa), los Monosacáridos (como la fructosa de las frutas) y los polioles (presentes en algunos edulcorantes, frutas y verduras). Este abordaje resulta casi un milagro para quienes padecen sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) o síndrome del intestino irritable (SII). También se ha demostrado su eficacia para tratar la hinchazón o las molestias abdominales, los gases recurrentes y tanto la diarrea como el estreñimiento. Y es una opción muy válida para embarcarse en el curioso mundo de la terapia nutricional para el autismo y comprobar qué efectos tiene sobre esa personita que te ha traído hasta aquí (en especial, cuando los síntomas digestivos llevan años dificultándole todavía más la existencia, pero no acabas de encontrar un culpable).
La dieta baja en FODMAPs se implementa en estas tres fases:
- Fase de eliminación (de 2 a 6 semanas): Debes reducir drásticamente los alimentos con alto contenido en FODMAPs. Evita los productos a base de trigo (el pan de masa madre fermentado sí suele tolerarse bien), la cebolla y el ajo, las legumbres, las frutas con alto contenido en FODMAP (como las manzanas, las peras, las ciruelas y el mango), los lácteos con lactosa y los edulcorantes como el sorbitol o el xilitol. Es muy importante que monitorices la evolución de la sintomatología.[1]
- Fase de reintroducción: Sí, tal como su nombre indica, continuaremos por reintroducir gradualmente un grupo de FODMAP a la vez y vigilar atentamente cualquier cambio en sus síntomas. El objetivo de esta fase es identificar sus factores desencadenantes personales, qué alimentos dañan su paz digestiva y sus niveles de tolerancia.
- Fase de personalización: Una vez dispones de los datos experimentales, toca elaborar una dieta que incluya los alimentos que tolera y que no le provocan molestias gastrointestinales, procurando evitarle restricciones a largo plazo a menos que se demuestre que son necesarias.
Y ya está. Supone un poco de trabajo, sí, pero resulta muy útil. Te dejo abajo la ficha descargable de la dieta con la tabla, por si te ayuda imprimírtela.
Ten en cuenta que la dietética no es una ciencia exacta y el contenido nutricional de los alimentos varía mucho según la fuente de datos, pero te dejo una lista generalmente aceptada de alimentos con bajo y alto contenido en FODMAPs.
[1] Aquí te dejo también la plantilla de «diario de sabueso» para registrar las comidas y los síntomas, por si (como yo) te quedaste en la era analógica y te resulta más fácil imprimirla y cumplimentarla a mano.

