Aprovecho para dar un par de pinceladas también de estas dos dietas, porque son bastante recurrentes en los foros sobre las terapias del TEA y (sobre todo la Feingold, que se alzó con el oro en hiperactividad, irritabilidad, agresividad, sensibilidad sensorial, y conciliación y mantenimiento del sueño en el estudio que recogió los datos de trece dietas) pueden ser muy eficaces para el poco esfuerzo de renuncia que exigen. Igual que la baja en FODMAPs, ambas se conciben como dietas de eliminación con una fase inicial para detectar culpables y una segunda fase de reintroducción de los sospechosos inocentes.
La fase inicial de la dieta Feingold (que se propuso en la década de los 1970 para los niños con trastorno por déficit de atención) elimina los colorantes, aromas, saborizantes y edulcorantes artificiales, así como los conservantes BHA y BHT (casi todo lo que está en la tabla de los aditivos). También reduce los salicilatos evitando la aspirina y algunos alimentos como las almendras, la manzana, el albaricoque, las bayas, las cerezas, el pepino, las uvas/pasas, las mandarinas y naranjas, las ciruelas, nectarinas, el melocotón, los pimientos o el té y el café (estos son los que permite reintroducir paulatinamente).
Y la FAILSAFE (que se propuso en el Royal Prince Alfred Hospital de Australia como una herramienta para identificar intolerancias latentes a las sustancias añadidas o naturales en los alimentos, y viene del acrónimo Free of Additives, Low in Salicylates, Amines and Flavour Enhancers o «Sin aditivos; bajo contenido en salicilatos, aminas y potenciadores del sabor»). Se considera una versión hardcore, de la Feingold que también elimina los potenciadores de sabor (como el glutamato) y las aminas. Es muy restrictiva, pero su objetivo, de nuevo, es reintroducirlos uno a uno para detectar a los malos y permitir el regreso de los buenos.
De nuevo, por si te ayuda, te dejo la plantilla de autorregistro para almas analógicas.

